El cheesecake japonés es una de esas recetas que sorprenden a todo el mundo. A diferencia de la clásica tarta de queso, aquí la textura es la gran protagonista: altísima, ligera y tan esponjosa que tiembla al moverla.
El secreto está en las claras montadas a punto de nieve, que le dan ese aire y suavidad únicos. El resultado es un pastel delicado, nada pesado, que se derrite en la boca y no necesita ni base ni demasiados adornos para brillar.
¡Vamos allá con la receta!
¿Qué lleva esta tarta de queso japonesa?
Ingredientes para 1 pastel (4-8 personas):
- 4 huevos
- 185g de queso crema
- 65g de leche
- 45g de mantequilla
- 20g de azúcar (para la mezcla de las yemas)
- 50g de harina de repostería
- 4g de vinagre
- 75g de azúcar (para la mezcla de las claras)
- Mantequilla para engrasar el molde
- Un chorrito de miel (opcional)
Consejos y trucos para hacer este pastel japonés esponjoso
- Te recomiendo utilizar una batidora de varillas para esta receta. Me parece fundamental para conseguir poner las claras a punto de nieve sin problemas.
- El molde que he usado para esta receta tiene las siguientes dimensiones: 18cm de diámetro y 7cm altura. Si usas moldes de otros tamaños, los tiempos de cocinado pueden variar y el cheesecake puede salir más o menos alto, en función del molde.
¿Cómo hacer esta tarta japonesa esponjosa?
1. Prepara la base de la mezcla
- Separa las claras y las yemas de los 4 huevos. Pon las claras en un bol y las yemas en otro.
- Guarda el bol de las claras en la nevera mientras haces los siguientes pasos de la receta.
- Calienta agua en una olla a fuego medio.
- Cuando hierva, coloca un bol encima de la olla y añade los siguientes ingredientes: 185g de queso crema, 65g de leche, 45g de mantequilla y 20g de azúcar.
- Mezcla hasta que todo esté bien integrado y retira el bol de encima de la olla.
- Incorpora las yemas de huevo, de una en una, a la mezcla anterior.
- Una vez añadidas todas, mezcla durante 1 minuto más y agrega los 50g de harina de repostería (tamízala antes de añadirla). Mezcla de nuevo hasta integrar.






2. Deja listo el horno y el molde para hornear el cheesecake
- Precalienta el horno a 150ºC con calor arriba y abajo.
- Prepara el molde en el que se horneará el cheesecake:
- Engrásalo con mantequilla y recubre su interior con papel de horno.
- Si el molde que vas a usar no está completamente sellado por la base, envuélvelo por fuera con papel de aluminio para evitar que entre agua al cocerlo al baño maría.
3. Monta las claras a punto de nieve e intégralas con la mezcla
- Saca el bol de claras de la nevera. Añade 4g de vinagre y bátelas a velocidad medio-alta hasta que estén espumosas y blanquecinas.
- Incorpora poco a poco los 75 g de azúcar mientras bates a velocidad media, hasta obtener claras a punto de nieve.
- ¿Cómo sé cuándo las claras están a punto de nieve? Cuando las claras pasen de líquidas y espumosas a tener un volumen firme y brillante. Al levantar las varillas, se deberían formar picos firmes (la punta del pico debe caer ligeramente, pero no demasiado). Échale un vistazo a la foto para ver cómo han de estar los picos en las varillas.
- Añade ⅓ de las claras montadas al bol de las yemas y mezcla con movimientos suaves y envolventes con unas varillas.
- Repite el proceso con otro tercio y, finalmente, con el último.






4. Hornea la tarta de queso japonesa y deja que repose
- Pasa esta mezcla al recipiente con papel de horno y dale unos golpecitos suaves contra la mesa para eliminar las burbujas grandes.
- Coloca el molde en una bandeja honda para horno, añade agua caliente en la bandeja (baño maría) e introdúcela en el horno. Hornea 40 minutos a 150 °C.
- Pasado el tiempo, abre la puerta del horno 10 segundos para eliminar el vapor que se ha formado y baja la temperatura a 110°C. Hornea 45 minutos más.
- Pon unos minutos de grill al final para que quede doradito por arriba.
- Antes de sacarlo, abre la puerta del horno y déjalo reposar unos 5 minutos ahí dentro.
- Sácalo del horno y deja que se enfríe unos 15-20 minutos.
- Saca el pastel del molde, añade una fina capita de miel por encima (opcional) y… ¡a disfrutar!




Preguntas Frecuentes para esta receta
¿Qué es un cheesecake japonés y qué lo hace tan esponjoso?
El cheesecake japonés, también conocido como tarta de queso japonesa, pastel de queso japonés o cotton cheesecake, es la versión japonesa de la clásica tarta de queso. Mantiene ese puntito ácido y dulce que tiene el cheesecake americano, pero lo que lo hace especial es su textura: altísima, ligera y temblorosa, como un bizcocho-flan esponjoso.
El secreto está en las claras montadas a punto de nieve. En lugar de añadir los huevos enteros a la mezcla, se separan y se baten hasta obtener un merengue brillante y firme. Después, ese merengue se incorpora suavemente al resto de ingredientes. Gracias a este paso, la masa queda llena de aire y, al hornearse, se convierte en una tarta alta y ligera, que no necesita base ni demasiados adornos: por sí sola ya es una pasada.
¿Cómo sé cuando las claras están a punto de nieve?
Lo notarás en cuanto las claras pasen de líquidas y espumosas a tener un volumen firme y brillante. Al levantar las varillas, se forman picos firmes (la punta del pico debe caer ligeramente, pero no demasiado).
Otro truco casero: si giras el bol con cuidado, las claras no se deberían mover ni se deslizar. En ese punto ya estarán listas para usarlas en tu cheesecake japonés.


¿Por qué se hunde el pastel de queso japonés después de sacarlo del horno?
Es algo bastante común. El repentino cambio de temperatura hace que la estructura pierda aire rápidamente.
Una forma de evitarlo es dejarlo enfriar lentamente: apaga el horno y deja la puerta entreabierta unos 5 minutos antes de sacarlo. Después, sácalo del horno y deja que se enfríe unos 15-20 minutos. Ese “reposo suave» ayuda a que no se desinfle tanto el jiggly cheesecake.





Me ha salido estupendo! 🙌🏼 Estoy súper contenta. Muchas gracias
Yupiii! Me alegro mucho!!