Estas gyozas tienen lo mejor de los dos mundos. La capita crujiente de las gyozas y el relleno meloso de las croquetas.
Son como unas croquetas de jamón jugositas, perfectas para un aperitivo. Mola comer unas cuántas pero tampoco apetece comerse un plato entero.
¡Vamos allá con la receta!
¿Qué llevan estas gyozas de bechamel y jamón al estilo croqueta?
Ingredientes para 16 empanadillas:
Relleno:
- 80g de jamón
- 1/6 parte de 1 cebolla
- 30g de mantequilla
- 30g de harina de trigo
- 300mL de leche
- Sal al gusto
Masa:
- 70g de agua caliente
- 125g de harina de trigo
- 1/4cp de sal
Cocinado:
- Aceite de oliva
- 1/2 vaso de agua
Consejos y trucos para hacer empanadillas chinas de jamón y bechamel
- Prepara el relleno con antelación y deja que se enfríe bien. Cuando el relleno se enfría, se vuelve más denso y manejable, haciendo que sea mucho más fácil el rellenar las empanadillas. No te saltes este paso, de verdad.
- Las obleas pueden ser caseras o compradas. Si no quieres liarte con la masa, puedes usar obleas ya hechas. Las venden en la sección de congelados de los supermercados asiáticos (normalmente donde están las masas para gyozas o dumplings). Funcionan igual de bien.
- Usa una sartén antiadherente. Esto es súper importante si las vas a hacer a la plancha. Después de preparar el relleno, hacer la masa y montar las empanadillas, que se te peguen en la sartén sería un drama. Así que asegúrate de que sea antiadherente (y si tienes dudas, añade un pelín más de aceite por si acaso).
¿Cómo hacer gyozas caseras rellenas de jamón y bechamel estilo croqueta?
1. Prepara el relleno
- Corta 80g de jamón y 1/6 parte de cebolla en trocitos muy pequeños.
- Calienta 300mL de leche en el microondas o en un bol.
- En un cazo mediano, derrite 30g de mantequilla a fuego medio.
- Añade el jamón y la cebolla picada. Cocina unos 2 minutos hasta que estén ligeramente pochados.
- Incorpora 30g de harina y saltéala durante 30 segundos sin dejar de remover. Esto elimina el sabor a harina cruda.
- Añade la mitad de la leche caliente y remueve bien para deshacer los grumos.
- Cuando la mezcla espese un poco, añade el resto de la leche y sigue removiendo hasta conseguir una bechamel espesa y cremosa.
- Añade sal al gusto y retira del fuego.
- Deja que el relleno se enfríe completamente. Luego, tápalo y guárdalo en la nevera un mínimo de 2 horas. Este reposo es clave para que la mezcla se vuelva más firme y sea más fácil de usar como relleno.




2. Haz la masa de empanadillas
- Cuando el relleno se haya enfriado, calienta 70g de agua hasta que esté bien caliente.
- En un bol, pon 125g de harina de trigo y 1/4cp de sal.
- Añade poco a poco el agua caliente mientras mezclas con palillos o una cuchara. No la eches toda de golpe.
- Cuando hayas añadido toda el agua, empieza a amasar dentro del bol hasta que se forme una bola. Al principio parecerá que le falta agua, pero poco a poco se irá uniendo.
- Saca la bola de masa y amásala en la encimera durante 5 minutos hasta que esté lisa.
- Cúbrela con film y deja que repose 30 minutos. Así la masa se relajará y será más fácil de estirar.
3. Forma las obleas
- Divide la masa en dos mitades y haz un cilindro largo (tipo churro) con cada una, de unos 30cm de largo.
- Corta cada cilindro en 8 porciones y haz bolitas con cada una de ellas. En total tendrás 16 bolitas.
- Aplana cada bolita con las manos. Si se pega, espolvorea un poquito de harina (solo si es necesario).
- Estira con un rodillo cada bola hasta formar un círculo finito, del tamaño de una empanadilla.


4. Monta las empanadillas
- Coloca 1 cucharadita de postre del relleno frío en el centro de cada oblea.
- Cierra doblando la masa sobre el relleno y presiona los bordes para sellar las empanadillas. No te preocupes si no quedan perfectas, lo importante es que estén bien cerradas.




5. Cocina las gyozas
- En una sartén antiadherente a fuego medio, añade un chorrito de aceite.
- Coloca las empanadillas que quepan. Lo ideal es que quepan todas en la sartén, pero sino, no las apiles. Cocínalas en 2 tandas si es necesario.
- Añade 1/2 vaso de agua, tapa la sartén y deja que el agua hierva.
- Cuando el agua se evapore casi por completo, quita la tapa, añade un chorrito más de aceite y deja que se doren por la base hasta que estén crujientes.
- Una vez doradas por debajo, pon un plato encima de la sartén, dale la vuelta con cuidado y emplátalas. ¡A disfrutar!








Yo las llamaría croizas 😉